Te cuento mi viaje a Altea y te revelo todos sus rincones

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Altea, uno de los destinos más recomendados para disfrutar de unos días de vacaciones de relax y bienestar.

En el post de hoy os voy a contar la experiencia durante mi viaje en Altea. Imagino que todos lo conoceréis, pero para quién lo desconozca, es un municipio pequeñito que se encuentra en la provincia de Alicante, a escasos kilómetros de la ciudad de Benidorm.

La idea de Altea llegó tras estar buscando un destino para disfrutar de unas vacaciones con mi chico, y llegar a una de las muchas ofertas de alojamiento que puedes encontrar en Internet. Nos sorprendió enormemente la gran oferta que existe para encontrar un alojamiento en Altea.

Tras buscar información a través de diferentes foros y páginas de viaje, finalmente nos decantamos por Altea como destino para nuestras vacaciones, y lo cierto es que no pudo salir mejor. Es un destino muy diferente a cualquier otro que puedas elegir, y se muestra como una opción perfecta para disfrutar de un viaje en pareja.

Comienza nuestro viaje

Vayamos por partes. Nosotros somos una pareja de Madrid, y lo cierto es que nos llamaba la atención un destino en el que pudiésemos ver el mar y disfrutar del sol durante nuestros días libres. No estábamos seguros, ya que el viaje lo hicimos a principios del mes de octubre, y por estas fechas en Madrid ya empieza a refrescar. Pero lo cierto es que fue pisar a Altea y parecer que habíamos vuelto al mes de agosto.

Un clima espectacular con casi 30 grados de temperatura, un sol radiante y unas playas cristalinas fueron lo primero que nos encontramos tras bajar del taxi. Pero antes, cogimos un avión en el aeropuerto de Barajas que nos llevó hasta el aeropuerto de Alicante. Una vez allí cogimos un autobús que nos llevó a Benidorm, y de allí ya un taxi que nos dejó en la puerta de nuestro apartamento de alquiler (más tarde hablaré de lo mucho que nos gustó el apartamento).

Lo cierto es que habían pasado menos de cuatro horas desde que cerramos la puerta de nuestra casa y hasta que bajamos del taxi ya en Altea. La combinación es perfecta, y con las importantes ofertas que puedes encontrar en Internet, todavía más.

El apartamento de alquiler

La primera pregunta es: Apartamentos en Altea, ¿Cual elegir? y la respuesta la encontré online en una página llamada hundredrooms.

Una vez llegamos a Altea, fuimos a recoger las llaves de nuestro apartamento. Era la primera vez que apostábamos por un apartamento de alquiler en vez de un hotel convencional. Decidimos decantarnos por un apartamento por las buenas recomendaciones y los buenos comentarios que habíamos recibido por parte de amigos y que pudimos observar en Internet. Y la verdad es que no estaban nada equivocados.

El apartamento estaba genial, súper limpio y súper bien decorado, y además contaba con todo lo que le podíamos pedir; cocina totalmente equipada con todos los electrodomésticos, baño completo, un salón comedor muy amplio, una pequeña terraza en la que podíamos fumar sin apestar la habitación y que tenía unas vistas increíbles… La verdad es que no tuvimos ninguna queja y podemos decir que la experiencia fue muy gratificante. De hecho, en nuestro próximo viaje volveremos a apostar por un apartamento en vez de por un hotel.

Es una opción que nos resultó mucho más económica y que además nos ofreció muchas más posibilidades y nos permitió estar mucho más cómodos. De alguna forma era como estar en casa, pudiendo hacerte el desayuno, beber agua cuando tienes sed o tirarte en el sofá a ver un rato la tele.

Nuestra experiencia en Altea

La verdad es que los tres días que pasamos en Altea fueron geniales. Buscábamos un lugar en el que desconectar y descansar, y la verdad es que pocos destinos mejores que Altea pueden haber para ello.

Se trata de un pueblecito no demasiado grande, lo que nos encantó ya que puedes ir a cualquier parte andando sin tener que coger ningún tipo de transporte público. Todo está decorado de forma espectacular, y ofrece una imagen que por momentos te da la sensación de estar en una de las prestigiosas ciudades de Grecia.

Tiene una infinidad de playas simplemente espectaculares, de las mejores que hemos tenido la oportunidad de disfrutar. Cada día íbamos descubriendo nuevos tesoros y nuevos rincones (tendríais que ver todas las fotos que nos hicimos), y lo mejor es que gracias a la temperatura y al buen ambiente que ofrecía Altea, pudimos bañarnos y sentirnos como si estuviésemos todavía en pleno verano.

El casco antiguo de la ciudad también llama mucho la atención. Se encuentra en la zona más alta de la ciudad, y se caracteriza por ser un laberinto de callecitas pequeñas en las que predomina el color blanco de las casas que tienes a tu alrededor. Dentro del casco antiguo, hay un espectacular mirado que te ofrece una panorámica increíble.

Y lo mejor es, que estuvieras donde estuvieras, no tardabas más de diez minutos hasta llegar al apartamento.

Un viaje que os aseguro que para nosotros va a ser inolvidable, y que sin duda recomendamos a cualquier pareja que quiera disfrutar de unos días de desconexión. Altea es justo lo que estabas buscando.